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Planes de Pensiones

Coche

¿Qué es un Plan de Pensiones?
Partícipes
Contingencias Aseguradas
Derechos Consolidados
Personas que intervienen en el Plan
Aportaciones
Régimen fiscal de las aportaciones
Prestaciones
Régimen fiscal de las prestaciones
Condiciones especiales para minusválidos
¿Qué es una EPSV?
Recomendaciones

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¿Qué es un Plan de Pensiones?

Un Plan de Pensiones es un sistema de ahorro con grandes ventajas fiscales (no se trata de un seguro propiamente dicho) que permite a sus partícipes disponer de las aportaciones realizadas más los intereses correspondientes bien en forma de capital, en forma de renta, o mediante una combinación de capital y renta.

Es un producto dirigido a aquellas personas que quieran complementar las prestaciones por jubilación del sistema público de pensiones, en ningún caso para sustituirlas.

Permite recuperar el dinero invertido (los llamados "derechos consolidados") en los casos de:Jubilación, Incapacidad Laboral Total y Permanente, Incapacidad Laboral Absoluta y Permanente, Muerte del partícipe o del beneficiario.

Participes

Tienen la consideración de partícipes, las personas físicas en cuyo interés se crea el plan de pensiones , con independencia de que realicen o no aportaciones

Puede ser partícipe de un Plan de Pensiones cualquier persona física con capacidad legal para obligarse. Es decir, mayores de 18 años o menores emancipados.

Jubilados:Puede ocurrir que, aun encontrándose Vd. ya jubilado, desee suscribir un Plan de Pensiones para beneficiarse de las ventajas fiscales de las aportaciones.

En ese caso debe Vd. tener en cuenta ciertos aspectos, con el fín de evitarse sorpresas desagradables.

Debe tener presente que según establece el artículo 11 del Reglamento de planes y fondos de pensiones de 20 de febrero de 2004 a partir del acceso a la jubilación las aportaciones a planes de pensiones solo podrán destinarse a la contingencia de fallecimiento.

Es decir, es una fórmula para obtener ventajas fiscales, y para crear un fondo de ahorro a favor de sus allegados como beneficiarios del Plan de Pensiones , pero en ningún caso constituye una fórmula de ahorro personal, ya que no podrá recuperar los derechos consolidados.

No obstante, si el jubilado inicia o reanuda la actividad laboral o profesional causando alta en el régimen de la Seguridad Social correspondiente, podrá realizar aportaciones a planes de pensiones para la jubilación en dicho régimen.

Asímismo, si en el momento de acceder a la jubilación el interesado continúa de alta en otro régimen de la Seguridad Social por ejercicio de una segunda actividad, podrá realizar aportaciones para la jubilación en dicho régimen.

Contingencias Aseguradas    

Los riesgos cubiertos, ó contingencias aseguradas tal como se denominan en la legislación, que cubre un Plan de Pensiones pueden ser:

Jubilación:

Para la determinación de esta contingencia se estará a lo previsto en el Régimen de Seguridad Social correspondiente.

Cuando no sea posible el acceso de un partícipe a la jubilación, la contingencia se entenderá producida a partir de la edad ordinaria de jubilación en el Régimen General de la Seguridad Social, en el momento en que el partícipe no ejerza o haya cesado en la actividad laboral o profesional, y no se encuentre cotizando para la contingencia de jubilación para ningún Régimen de la Seguridad Social. No obstante, podrá anticiparse la percepción de la prestación correspondiente a partir de los sesenta años de edad, en los términos que se establezcan reglamentariamente.

Los planes de pensiones podrán prever el pago de la prestación correspondiente a la jubilación, en caso de que el partícipe, cualquiera que sea su edad, extinga su relación laboral y pase a situación legal de desempleo a consecuencia de expediente de regulación de empleo aprobado por la autoridad laboral. Reglamentariamente podrán establecerse condiciones para el mantenimiento o reanudación de las aportaciones a planes de pensiones en este supuesto.

Incapacidad Laboral Total y Permanente:

Es aquella situación que impide al partícipe desempeñar de forma permanente su profesión habitual, aunque pueda dedicarse a otras distintas.

Incapacidad Laboral Absoluta y Permanente:

Es aquella situación que impide al partícipe desempeñar de forma permanente cualquier relación laboral o actividad profesional.

Gran Invalidez:

Es aquella situación que, a consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, obliga al partícipe a necesitar la asistencia de otra persona para llevar a cabo los actos mas esenciales de la vida. Ejemplos: levantarse y acostarse, vestirse, asearse, alimentarse.

Muerte del partícipe o beneficiario:

Que puede generar derecho a prestaciones de viudedad, orfandad o a favor de otros herederos o personas designadas.

En el Reglamento de cada Plan deben estar indicados de manera clara cuales son las contingencias que cubre.

Es importante señalar que las personas jubiladas solo podrán realizar aportaciones a los planes de pensiones para la contingencia de fallecimiento. El mismo régimen se aplicará, cuando no sea posible el acceso a la jubilación, a las aportaciones que se realicen a partir de la edad ordinaria de jubilación o a partir del cobro anticipado de la prestación correspondiente.

Derechos Consolidados

En un Plan de Pensiones el importe de los Derechos Consolidados del Partícipe en cada momento, es el equivalente a la suma asegurada en los seguros tradicionales.

Los derechos consolidados están constituidos por la suma de:

Las aportaciones económicas realizadas

Más los intereses generados por las mismas

Menos los gastos que se hayan producido

Menos las pérdidas ó rendimientos negativos que se hayan podido producir

El partícipe puede, en el momento en que lo desee, trasladar sus derechos consolidados a otro Plan de Pensiones.

Es importante señalar que los Derechos Consolidados de un Plan de Pensiones no podrán ser objeto, en ningún caso, de embargo judicial hasta el momento en que se pague la prestación.

Personas que intervienen en el Plan

Promotor:

Es cualquier entidad, agrupación, etc. que decide la creación de un Plan de Pensiones.

En los Planes del Sistema Individual el Promotor debe ser una Entidad Financiera y/o Aseguradora inscrita en el correspondiente Registro Especial y sometida a los controles que determina la Ley.

La Entidad Promotora no puede realizar, en ningún caso, aportaciones a los planes de pensiones individuales.

Partícipe:

Es la persona física en cuyo interés se crea el Plan. Es el equivalente al asegurado en las pólizas de seguros de vida.

Beneficiario:

Es aquella persona física con derecho a percibir prestaciones (capitales o rentas).

Si el beneficiario es el propio partícipe, lo será por las contingencias de jubilación o invalidez.

Si el beneficiario es una persona distinta del partícipe lo será por las contingencias derivadas del fallecimiento del partícipe.

Aportaciones

Son el equivalente a las primas de los seguros.

En los Planes de Aportación Definida que son los que se ponen a disposición del público en el Sistema Individual existen dos clases de aportaciones:

· Aportaciones periódicas: Son aquellas que se pagan de forma mensual, trimestral, semestral o anual. Pueden ser todos los años de la misma cuantía o tener algún tipo de incremento cada año, a elección del partícipe.

· Aportaciones extraordinarias: Son aquellas que el partícipe puede realizar en el momento en que lo desee.

A partir del 1 de enero de 2003, el límite máximo de las aportaciones anuales es el siguiente, según la edad del partícipe:

8.000,00 € hasta 52 años

9.250,00 € para 53 años

10.500,00 € para 54 años

11.750,00 € para 55 años

13.000,00 € para 56 años

14.250,00 € para 57 años

15.500,00 € para 58 años

16.750,00 € para 59 años

18.000,00 € para 60 años

19.250,00 € para 61 años

20.500,00 € para 62 años

21.750,00 € para 63 años

23.000,00 € para 64 años

24.250,00 € para 65 o más años

Este límite no incluye las contribuciones empresariales realizadas por los promotores de planes de pensiones de empleo o mutualidades de previsión social empresarial a favor de los partícipes o mutualistas e imputadas a los mismos.

Estos límites se aplicarán de forma independiente e individualmente a cada partícipe integrado en la unidad familiar.

  
Régimen fiscal de las aportaciones

A partir del 1 de enero de 2003 se reduce de la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) la totalidad de las aportaciones realizadas por el partícipe, con los límites siguientes:

8.000,00 € hasta 52 años

9.250,00 € para 53 años

10.500,00 € para 54 años

11.750,00 € para 55 años

13.000,00 € para 56 años

14.250,00 € para 57 años

15.500,00 € para 58 años

16.750,00 € para 59 años

18.000,00 € para 60 años

19.250,00 € para 61 años

20.500,00 € para 62 años

21.750,00 € para 63 años

23.000,00 € para 64 años

24.250,00 € para 65 o más años

Este límite no incluye las contribuciones empresariales realizadas por los promotores de planes de pensiones de empleo o mutualidades de previsión social empresarial a favor de los partícipes o mutualistas e imputadas a los mismos.

Además de las reducciones anteriores, los partícipes cuyo cónyuge no obtenga rentas a integrar en la base imponible o las obtenga en cuantía inferior a 8.000,00 euros anuales, podrá reducir en la base imponible las aportaciones realizadas a planes de pensiones, a mutualidades de previsión social y a planes de previsión asegurados de los que sea partícipe, mutualista o titular dicho cónyuge, con el límite máximo de 2.000,00 € anuales.Estas aportaciones no estarán sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Tambien desde el 1 de enero de 2003, aquellas personas que no tengan ingresos procedentes de rentas de trabajo y no sean cónyuges de un partícipe de algún plan, podrán contratar un plan de pensiones, pudiendo realizar la correspondiente desgravación de sus aportaciones en su declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

La aplicación de las reducciones anteriormente enumeradas no podrá dar lugar a una base liquidable general negativa.

Prestaciones

En caso en que se produzca la jubilación o invalidez del partícipe, o alguna de las otras contingencias aseguradas, el beneficiario podrá elegir la forma de percibir la prestación.

El plazo previsto para comunicar su elección a la Entidad Gestora no podrá ser superior a seis meses.

La prestación podrá percibirse:

En forma de capital: Un único pago, cuyo importe coincidirá con la cuantía de los derechos consolidados en ese momento.

En forma de renta: Pagos periódicos durante cierto número de años, o mientras viva el beneficiario.

En forma mixta: Una parte como capital y otra como renta.

En el Reglamento de cada Plan de Pensiones debe estar indicado de manera clara la documentación que es necesario aportar para percibir las prestaciones.

Estas prestaciones son compatibles con cualquier otra pensión que se pueda percibir tanto de un organismo privado como público.

En caso de NO haberse producido alguna de las contingencias aseguradas, el partícipe puede también percibir la totalidad o parte de sus derechos consolidados si se dá alguno de los siguientes supuestos excepcionales:

En el caso de enfermedad grave del partícipe, su cónyuge, ascendientes o descendientes en primer grado (padres o hijos).

En el caso de desempleo de larga duración. A estos efectos tendrá esta consideración la situación legal de desempleo del partícipe durante un período continuado de al menos doce meses, siempre que estando inscrito en el INEM, u organismo similar, como demandante de empleo, no perciba prestaciones por desempleo en su nivel contributivo.

Régimen fiscal de las prestaciones
      

La tributación de las prestaciones difiere según su forma de percepción:

· Si se percibe en forma de capital, su importe se considera rendimiento íntegro de trabajo,y tributará al tipo marginal, con una reducción del 40 % sobre el mismo si han transcurrido mas de dos años desde la primera aportación.

Si la prestación es como consecuencia de una contingencia de invalidez, la reducción del 40 % se aplicará aunque no hayan transcurrido más de dos años desde la primera aportación.

·Si se percibe en forma de renta, se considerará el importe anual de la prestación como renta de trabajo, sin ningún tipo de reducción, y se aplicará por el pagador la correspondiente retención a cuenta del IRPF.

· Si se percibe en forma mixta, es decir una parte como capital y otra como renta, cada parte de prestación tendrá el tratamiento correspondiente al capital o a la renta correspondiente.

Condiciones especiales para minusválidos

Desde el 1 de enero de 1999 existen unas condiciones especiales para los Planes de Pensiones cuyo partícipe es una persona con un grado de minusvalía igual o superior al 65%.

Podrán efectuar aportaciones al plan de pensiones tanto el propio minusválido partícipe como las personas que tengan con el mismo una relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, así como el cónyuge o aquellos que les tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento.

En estos últimos supuestos, las personas con minusvalía habrán de ser designadas beneficiarias de manera única e irrevocable para cualquier contingencia. No obstante, la contingencia de muerte del minusválido podrá generar derecho a prestaciones de viudedad, orfandad o a favor de quienes hayan realizado aportaciones al plan de pensiones del minusválido en proporción a la aportacion de éstos.

Límite de las aportaciones:

·Desde el 1 de enero de 2003 las aportaciones anuales máximas realizadas por el propio minusválido partícipe han sido elevadas hasta la cantidad de 24.250,00 €.

·Las aportaciones anuales máximas realizadas por cada partícipe a favor de personas con minusvalía ligadas por relación de parentesco o tutoría no podrán rebasar la cantidad de 8.000,00 €, sin perjuicio de las aportaciones que pueda realizar a su propio plan de pensiones.

·El conjunto de las aportaciones anuales máximas a planes de pensiones realizadas a favor de una persona con minusvalía, incluyendo sus propias aportaciones, no podrá rebasar la cantidad de 24.250,00 €.

Tratamiento fiscal de las aportaciones:

Las aportaciones realizadas a planes de pensiones para personas con un grado de minusvalía igual o superior al 65 % podrán reducirse en la parte general de la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con los siguientes límites máximos:

·Si las aportaciones son realizadas por la propia persona minusválida partícipe, 24.250,00 €.

·Si las aportaciones son realizadas por un partícipe a favor de una persona minusválida con la que tenga una relación de parentesco o tutoría, 8.000,00 €, sin perjuicio de las aportaciones que pueda relizar a sus propios planes de pensiones.

Esta reducción solamente podrá llevarse a cabo si el propio minusválido no hubiese alcanzado con sus aportaciones el límite de 24.250,00 €, y se realizará hasta la diferencia entre 24.250,00 € y las aportaciones realizadas por el propio minusválido.

Prestaciones:

En el caso de los Planes de Pensiones cuyo partícipe es una persona con minusvalía igual o superior al 65 %, las prestaciones del plan deberán ser en forma de renta. Podrán percibirse en forma de capital o mixta en los siguientes supuestos:

·En el caso de la cuantía de los derechos consolidados sea inferior a un importe de dos veces el salario mínimo interprofesional anual.

·En el supuesto de que el beneficiario minusválido se vea afectado de gran invalidez, requiriendo la asistencia de terceras personas para las actividades mas esenciales de la vida.

Tratamiento fiscal de las prestaciones:

Los rendimientos de trabajo derivados de las prestaciones procedentes de un Plan de Pensiones, obtenidas en forma de renta por las personas con minusvalía, gozarán de una reducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas hasta un importe máximo de dos veces el salario mínimo interprofesional.

Si se trata de prestaciones en forma de capital por las personas con minusvalía, procedentes de un Plan de Pensiones, la reducción prevista será del 50 % (en lugar del 40 %), siempre que hayan transcurrido más de dos años desde la primera aportación.

¿Qué es una EPSV?

Una EPSV (Entidad de Previsión Social Voluntaria) es un producto de ahorro que únicamente pueden contratar las personas residentes en el País Vasco.

Es un producto que tiene flexibilidad, que goza, al igual que los planes de pensiones, de las máximas ventajas fiscales y tiene liquidez una vez transcurridos 10 años desde la primera aportación.

Riesgos cubiertos:

· Jubilación o situación asimilable, considerándose como tal la situación de desempleo para las personas con más de 52 años,

· Fallecimiento o Invalidez permanente total o absoluta

Excepcionalmente, se puede disponer de la totalidad del capital en los siguientes supuestos:

· Enfermedad grave del titular o de su cónyuge, o de alguno de los ascendientes o descendientes de primer grado, o persona que en régimen de tutela o acogimiento, conviva con el titular y de dependa de él.

· Desempleo de larga duración. Se entiende como tal la situación legal de desempleo durante un período continuado de al menos doce meses y que no perciba ninguna pension contributiva

Recomendaciones

Dado el excepcional tratamiento fiscal de las aportaciones le aconsejamos especialmente este producto como complemento a su régimen de Seguridad Social.

En el caso de ser trabajador autónomo, aún con mayor motivo por lo reducida que puede quedar su pensión si su base de cotización ha sido baja.

Por el contrario, si lo que pretende es dedicar parte de sus ingresos al ahorro, pero teniendo liquidez o un interés financiero mínimo garantizado sobre su inversión, debe orientarse hacia otros productos tales como el Unit Linked o el Plan de Jubilación.

Tambien ha aparecido en el mercado una nueva gama de planes de pensiones, los denominados Planes de Pensiones Garantizados en los que puede encontrar una interesante combinación de las ventajas anteriormenrte expuestas.

  
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